¿Quién soy?

 

No tengo nombre,
Soy como la fresca brisa de los montes;
No tengo asilo,
Soy como las aguas sin abrigo;
No tengo santuario, como los dioses misteriosos,
Ni estoy en la sombra de los templos solemnes;
No tengo sagradas escrituras,
Ni estoy sazonado en la tradición.

No estoy en el incienso
Que sube a los altares,
Ni en la pompa de las grandes ceremonias;
Tampoco estoy en la dorada imagen,
Ni en el sonoro canto de una voz melodiosa.

No estoy limitado por teorías,
Ni corrompido por creencias;
No soy esclavo de las religiones,
Ni de la pía asistencia
De sus sacerdotes;
No soy engañado por filosofías,
Ni el poder de sus sectas me da nombre.

No soy humilde ni conspicuo,
Ni apacible, ni violento;
Yo soy el Adorador y el Adorado,
Yo soy libre.

Mi canción es la canción del río
En su anhelo por los mares inmensos
Divagando, divagando.

¡¡Yo soy la vida!!

“Un Canto a la Vida”  Jiddu Krishnamurti


 En realidad es complicado definirse a uno mismo, pues todo depende de los ojos que te miren pero creo que este trozo de poesía que acabas de leer podría ser una de las descripciones con las que más me siento identificada, por lo menos a nivel espiritual.

 

Sí, soy un espíritu libre.

Siempre me he sentido así, desde pequeña. Nunca pude encasillarme en una profesión pues no soporto la monotonía. No puedo decirte cual es mi pasión pues siento curiosidad por todo. Nunca he sentido diferencias de sexo o raza, y si las hubo ni las noté, pues yo solo diferencio el corazón de las personas. No sirvo para mandar pero tampoco me gusta que me manden, no soy maestra de nada y me encanta ser alumna de todo. Ninguna religión a conseguido convencerme y aunque mi patria siempre estará donde estén los que más quiero la verdad es que no creo en las fronteras, me considero hija de la Madre Tierra (no sé si una buena) y siento que mi casa es el planeta entero. Amo estás sensaciones y quizás por eso soy un culo inquieto al que le encanta cambiar de hogar y le cuesta echar raíces en algún sitio.

Sí, también soy nómada.

Esta manera  de ser y estas inquietudes que tengo me provacan a cambiar de sitio cada X tiempo, tardé muchos años en darme cuenta de esto y el no haberme dado cuenta antes a veces me trajo infelicidad por tratar de echar raíces en un sitio. Una vez alguien me dijo que nadie puede encontrar la felicidad en otro lugar si no la encuentra donde está, bueno, posiblemente eso era así para esa persona pero yo soy nómada y espíritu libre, así que de momento vuelo de un lado para otro siempre que puedo.

Todos somos únicos.

No sé que pensarás tú de todo esto, pero durante casi toda mi vida esto me hizo sentir un bicho raro y aún hoy en día tengo miedo de abrir a veces la boca o hacer algún movimiento diferente porque parece que todo debe ir encasillado y con etiqueta. Para la mayoría de las personas las cosas que haces pueden parecer una locura porque se salen de lo que la sociedad les ha marcado como estándar de vida, pero para mí la verdadera locura es tratar de ser felices haciendo todos las mismas cosas.

No me quiero extender mucho porque si tuviera que hablarte de mí necesitaría un libro, ya habrá tiempo de contar y conocernos, porque a mí también me gustaría conocer a la persona que está leyendo esto. Si yo voy a abrir una parte de mí, para poder ayudarte mejor con mi experiencia y mi filosofía de vida a encontrar esa parte de tí que se perdió por el camino “estándar”, yo también voy a tener que saber de tus sueños, expectativas y necesidades, ya que todos somos únicos y debemos tratar de encontrar a ese niño perdido, ese ser genuino que somos y que podemos potenciar a ser mejor cada día. No sabes lo que se pierde el mundo cuando dejas de ser tú.

Todos somos libres.

La libertad comienza dentro de cada uno. A veces nos sentimos mal en con nuestra vida, sentimos que algo nos falta aún teniéndolo todo y no sabemos que es. Pensamos que lo que tenemos es lo que queremos, sin darnos cuenta que muchas veces que lo que tenemos y pensamos que queremos es lo que nos han marcado socialmente que debe ser así, nos conformamos y aferramos a la frase “hay que ser feliz con lo que uno tiene” y terminamos olvidándonos de nuestra verdadera esencia, para acabar completamente perdidos.

Me gustaría mostrarte como tú también puedes llegar a ser libre a pesar de tus circunstancias, aunque para ser libre primero debes ser tú, indagar dentro de ti y conocerte realmente (algo que muy pocos sabemos hacer), después buscar lo que quieres en la vida e ir a por ello sí o sí, no existe el plan B.

¡Rebélate!

En estas páginas te invito a que te encuentres a ti mismo de nuevo, que vuelvas a conectar con tu verdadera esencia y que te des permiso de hacer lo que te de la gana, que para eso viniste a este mundo, para ser realmente tú. Que la vida se va y ya no vuelve. En el mundo existen tantas personalidades diferentes como diferentes son nuestras cadenas de ADN y que no puede ser que todos parezcamos como recién salidos de fábrica. Sé tú y dale Un Canto a la Vida.