El nicho soy yo, mi nicho es libertad

¡Hola después de un tiempo! Hoy os voy a hablar de mi nicho.

Los pocos me leéis os habréis dado cuenta que llevo un tiempo sin publicar, bueno, unos 25 días aproximadamente, aunque espero que me hayáis echado aunque sea un poco de menos. Os voy a contar por encima lo que me ha pasado.

Hace mucho, mucho tiempo que quiero escribir (yo diría que desde que era pequeña, pero no voy a hacer la historia tan larga). Comenzaré desde que me entero que existen los blogs, allá cuando se pusieron de moda, cuando Facebook a penas era una idea en la cabeza de unos estudiantes de Harvard.

En el momento que me enteré lo que era un blog pensé: “wow, quizás yo pudiera escribir uno” (solo quería escribir, todavía no sé si el problema es de mi cabeza o de mis dedos), pero en ese momento ni siquiera tenía un buen ordenador, y el que tenía de mesa estaba megaroto, tardaba como 20 días en arrancar o cambiar de página, en fin, era mejor ni encenderlo.

Al cabo de unos pocos años terminé comprándome un portátil, puse Internet en casa y allí nació mi amor por el mundo online.

Por entonces vivía en una urbanización apartada en mitad del campo, e Internet era mi salida al mundo. Mis modus operandi eran los correos de Hotmail, el chat de Messenger, los foros, Myspace (que me conquistó en cuanto conocí de su existencia y con el cual hice algunos contactos) y Second Life ¡Amaba Second Life!

El caso es que poco a poco me sumergí en el mundo de las redes sociales, además estaba pasando una etapa muy dura de mi vida y comprometerme con un blog… no sé, igual no hubiera sido tan mala idea, desde luego tenía mucho que contar. Pero tengo que decir que me dejé llevar por estas otras plataformas y modos de comunicación donde había mil maneras de compartir. Más tarde nació Dayron y comencé a leer foros de maternidad e incluso abrí mi primer perfil de Facebook.

Pasaron unos años (Dayron ya tenía 4 años), y volví a comprar un portátil nuevo (el otro estaba hecho trizas), aún recuerdo la noche en que lo estrené, lo primero que pensé fue en abrirme un blog. Quería escribir, no sabía el qué, pero quería escribir. Empecé a hacerlo, más bien era un blog personal, escribí muy poco pero nunca lo publiqué, seguía en ese proceso duro de mi vida y la inseguridad se había hecho dueña de mí.

Pasan como dos años hasta que vuelvo a retomar la idea del blog. Han habido muchos cambios en mi vida, mis problemas se habían reducido bastante, y yo empezaba a sentirme más fuerte, aun así busco la manera de hacer un blog anónimo. Me abro la cuenta pero nunca llego a escribir, me surge probar una nueva vida en México y me marcho.

Por fin en México, después de muchos meses, retomo mi antiguo blog personal, borro lo que tenía y decido escribir sobre las nuevas aventuras como unschoolers. Necesitaba hacer una bitácora de eso.

A penas escribí algunos post y aprendí a manejar la plataforma de Blogger cuando nos volvemos a España, allí quiero seguir con mi blog pero entre los cambios de país, mudanzas, trabajo, etc.. lo dejo apartado. Además comienzo a leer sobre blogging y cada vez que más leía y yo más quería mejorar, más me infoxicaba.

Me surge la idea de que podría monetizar el blog, para una familia monoparental y unschooler se me hacía una idea genial, así que me meto de lleno a leer más sobre blogging y como crear uno con mi propio hosting y dominio.

Cuanto más me informo, más dudas tengo sobre el dominio y el nicho. Si tardé en escoger un dominio, lo del nicho ya era horrible, quería hablar de tantas cosas… al principio hasta pensaba en compartir recetas. Imaginaros, lo que he dicho antes… el problema no sé si es de mis dedos o de mi cabeza.

Finalmente escojo el dominio Un Canto a la Vida por recomendación de un amigo, era una frase que decía mucho su madre y a mí me gustó ya que eso es lo que yo quería hacer, Un Canto a la Vida (que tan machacada la tenemos a veces).

Sigo mareando la perdiz y paso por un gran proceso de parálisis por análisis, a pesar de tener dominio, todavía no me lanzo con el blog porque no sé en que nicho meterme, todos los blogueros que leo hablan de la importancia de tener un nicho; de viajes, de maternidad, de marketing, de educación, de cocina, de compras, de lifestyle, de deporte, de desarrollo personal,… de lo que sea, pero un nicho y que sea solo de una cosa, por favor.

   ¿Y yo ahora de qué hablo?

Impulsada y animada por mi queridísima amiga Maryo de Kaizen Éxito, decido lanzarme a publicar, así que contrato mi hosting y me pongo a escribir algunos post de desarrollo personal ya que es una de las cosas sobre las que me gusta aprender, leer, hablar y aportar.

Además en el inicio de mi página explico que voy a hablar sobre otras dos cosas que me gustan; viajes y educación libre. Pero claro… ¿Qué es lo que va a buscar la gente cuando entre en mi blog? ¿Que clase de nicho es ese? ¿No son cosas muy diferentes? En realidad NO

El nicho soy yo, mi nicho es libertad

Yo de lo que quiero hablar es de libertad. Viajar nos produce libertad, un buen desarrollo personal también nos proporciona libertad y la educación libre es la base para un buen desarrollo personal.

En fin, el nicho de mi blog podría ser la libertad y como yo me siento libre, y libremente voy a escribir lo que quiera en mi espacio, definitivamente el nicho soy yo. Nadie más puede tener mi nicho, de eso estoy 100% segura.

Sé que es una opción muy arriesgada, pero ¿cómo voy a hablar de hacerle un canto a la vida si ya me estoy etiquetando con un nicho? Yo no puedo etiquetarme, yo soy yo, y este es mi espacio personal, después vendrán otros espacios, espero (quizás), pero primero mi canto a la vida, que es este y que por su puesto quiero compartir con mis auténticos lectores, porque seguro que algo bueno podéis aprender de mí (y yo de vosotros).

Por eso llevo un tiempo sin escribir, porque quería tratar de encontrar una fusión entre los temas que me gustan y crear un nicho propio, sin darme cuenta que el nicho soy yo, mi propio estilo de vida (mi lifestyle) y mi forma de pensar. Así que escribo para gente como yo, gente libre e incomprendible, gente divergente.

Sinceramente, lo he estado pasando bastante mal porque iba en contra de mi libertad, de lo que yo quería comunicar, tratando de poner mi inspiración al servicio de las modas y plantillas. El nicho de este blog soy yo, y yo no llevo etiquetas (o quizás hice mi propia mezcla de todas).

La verdad es que le he dado muchas vueltas a la cabeza, sobre lo que debía y no debía hacer con este blog. Para mí es algo importante, y por eso había dejado de escribir, porque no podía escribir sin sentirlo. He estado confundida, otra parálisis por análisis se podría decir, menos mal que no ha durado mucho.

Hace poco leí un post de Vivir al Máximo que me ha ayudado mucho a aclarar esto, no conozco ni a Ángel Alegre, ni a Marina, pero desde aquí les doy las gracias de nuevo (quizás lean este post algún día).

Mi nicho soy yo, tu nicho eres tú

Esto me deja una enseñanza que ya sabía y que siempre aparto para volver a toparme con ella. “No hay nada mejor que ser tú mismo”, mi amiga Maryory siempre me lo dice y doy fe de que cuando he sido yo misma, siempre he tenido mejores resultados y si no los he tenido por lo menos me siento en paz con mi persona.

Ser yo misma siempre fue un pro y un contra en mi vida, pero definitivamente me cuesta mucho hacer cosas que no siento. Primero que nada, no puedo fallarme a mí. Así que el nicho soy yo.

Pero entonces… ¿Por qué nos dejamos llevar tan fácilmente por las opiniones o aprendizajes de los demás?

Supongo que a veces desconfiamos de nuestras capacidades y cuando entramos en algo por primera vez nos da tanto miedo hacerlo mal, que intentamos hacerlo como otros nos dicen, aún sin sentirlo en nuestro corazón, y eso desde mi punto de vista, está ligado al fracaso personal. Fíjate en mí, años y años mi corazón diciéndome que escriba un blog personal y cuando por fin comienzo con él, casi la cago por ceñirme a unas normas.

Por eso desde ya te digo y te animo, a que hagas lo que hagas, trates de ponerle tu semilla y si lo que quieres hacer no existe, te lo inventas. Porque todos somos únicos, porque profesionalmente podrás tener mucha competencia, pero siendo tú mismo no hay competencia que valga y como este mundo está cada vez más globalizado y para gustos, se inventaron los colores,… yo creo que todos con nuestras diferencias tenemos algo que aportar.

Si no encuentras un nicho, entonces el nicho eres tú. Relájate y disfruta de lo que haces, eso es lo primero. Se libre y no te encasilles si no quieres.

Posdata: Creo que voy a volver a abrirme otra cuenta en Second Life, ¡No entiendo como se me olvidó que existía!

6 comentarios en “El nicho soy yo, mi nicho es libertad

  1. Fantástico post. Exactamente, lo mejor es ser uno mismo. Sin ataduras y sin complejos. Fuera miedos y prejuicios. Se te echaba de menos y me alegro que en este tiempo de reflexión hayas encontrado tu nicho y sigas escribiendo cosas interesantes como esta. Por cierto, la madre de tu amigo tenia una frase muy positiva e inspiradora.

    • Je, je, gracias. Bueno, ahora que ando más confiada y segura de mí me leeréis un poco más.

      Sí, la frase de esa mujer muy bonita y con mucha razón. Además creo que es el deber de cada persona en este mundo, yo creo que todos a nuestra manera somos capaces de hacerlo, solo hay que abrir la mente. Así que ya sabes, ha cantarle a la vida.

      Gracias por comentar.

  2. Que alegría saber de ti … empezaba a echarte de menos y creo que tu reflexión es la más acertada … tú eres tú y eso si que nadie te lo puede copiar y tú eres lo más valioso que tienes

  3. Genial el post. Lo más importante es ser feliz con uno mismo y lo que hace. ¿Por qué tengo que atarme a algo que los demás dicen que va mejor? Para mi lo mejor es lo que me hace feliz a mi.

    Un saludo

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