Ikigai, la llave de la vida según la filosofía japonesa.

 

Seguramente habrás escuchado que una de las poblaciones mas longevas del mundo se encuentra en Japón, concrétamente en la isla de Okinawa.

Yo lo había leído hace años en una revista de National Geoprafic y me llamó mucho la atención. En esta revista se centraban mas en el tema de la alimentación y recuerdo que una de las señoras entrevistadas comentaba que uno de sus secretos para la longevidad era comer tres cuartas partes de de lo que necesitaba su estómago para llenarse, desde entonces yo… No, todavía no me he aplicado el cuento, pero tomé nota.

Hace poco conocí otra de sus recetas para la longevidad, se trata del ikigai. 生き甲斐

Esta palabreja que tiene su origen en el extremo oriente está compuesta por otras dos palabras,”ikiru” (que significa vivir) y “kai” (que describe algo con valor), o sea que sería como darle un valor a la vida; aunque si lo pongo en el traductor de Google, este me lo traduce como “deseo vivir”, que también podría ser una traducción valida ya que el ikigai podría ser una de las llaves de la vida.

Esta es una de esas bonitas palabras que forma parte del lenguaje cotidiano japones y que no tienen traducción exacta al español ya que mas bien es un concepto filosófico que sería algo parecido a tener un propósito de vida, a buscar la razón de vivir de cada persona, eso que le da sentido a nuestra existencia, eso por lo que merece la pena vivir y levantarse cada mañana.

Quién tiene algo por qué vivir es capaz de soportar cualquier cómo.

Fiedrich Nietzsche

Esta famosa frase de Nietzsche (siempre, siempre, siempre tengo que volver a mirar como se escribe el apellido de este hombre porque se me hace un cacao en el cerebro esas letras), que también hace mención de ella Viktor Frankl en su libro “El Hombre en Busca del Sentido” podría ser una definición de Ikigai.

Viktor Frankl decía que en los campos de concentración nazis cuando una persona estaba con un pié entre la vida y la muerte por enfermedad y le recordaban algo por lo que merecía la pena vivir (podría ser su ikigai), esa persona sacaba las fuerzas de donde fuera para salir adelante; sin embargo, personas también enfermas pero aparentemente mas saludables y que no tenían algo por lo que vivir o no le encontraban un sentido a su vida, esas personas dejaban de luchar contra la muerte.

Y esto que acabo de escribir me hace recordar de nuevo la traducción de Google “deseo vivir”.

Superar los 100 años de edad

Las zonas azules se designaron para identificar a los países con mayor longevidad del planeta, y precisamente la isla Okinawa en Japón está entre estas.

Dan Buettner, autor de “El secreto de las zonas azules: comer y vivir como la gente mas saludable del mundo” comenta en su libro que mas allá de la dieta que tienen; también hay otros factores influyentes para esa longevidad y el ikigai es uno muy importante.

La gente mayor se siente muy valorada en japón y por ello se sienten obligados a transmitir esos valores y esa sabiduría a la gente joven, eso les da algo con lo que contribuir a su sociedad y les hace sentirse útiles.

 Ikigai para todos

Cada uno de nosotros tiene un ikigai, es algo muy personal y mientras para unos puede ser su pasatiempo (como puede ser bailar, pintar, hacer deporte, jardinería, etc.), para otros puede ser su trabajo o ayudar a la comunidad; sin embargo para todas hay algo en común, y es que toman acción rápidamente y no pierden el entusiasmo.

Puede que al leer todo esto estes pensando que no tienes pasiones ni habilidades, pero todos las tenemos, solo hay que mirar hacia dentro, dar marcha atrás y recordar que es lo que nos gustaba y se nos daba bien cuando eramos niños. Muchas veces la manera en que nos han educado ha hecho que nos olvidáramos de ese talento, pero no lo has perdido, sigue dentro de ti y con las preguntas precisas puedes volver a encontrarlo.

¿Todavía no tienes un ikigai?

Si has estado tan inmerso en otros aspectos de la vida menos en tu ikigai puede que no sepas ni cual es; pero puedes encontrarlo haciendo un poco de introspección y meditando sobre estas tres cuestiones que nos sugiere Buettner:

  1.   Tus valores – Aquello que el mundo necesita
  2.   Lo que te gusta hacer – Aquello que te gusta hacer
  3.   Lo que eres bueno – Aquello que se te da bien

Con la intersección de estos tres aspectos de tu vida podrás localizar tu ikigai y a partir de ahí ponerlo en acción, pues sin acción no hay ikigai, no vale solo con conocerlo porque ikigai es propósito en acción; pero si además puedes lograr que te paguen por ello ya tienes el éxito asegurado. Mira la siguiente gráfico y trata de adaptarlo en tu vida.

El ikigai puede cambiar

Diferentes aspectos en nuestra vida pueden hacernos cambiar de ikigai, a veces por elección propia, otras por circunstancias externas como puede ser el la jubilación, mudanzas, enfermedades, etc,.. Entonces es el momento de volver a revisar tu ikigai y adaptarlo a tus nuevas condiciones.

“Los japoneses se amoldan para justificar su ikigai durante toda la vida, para así mantener viva la idea de que merece la pena vivir en un mundo social, sea éste real o imaginario”

Gordon Matthews

Explorar nuestras pasiones  e identificar nuestras habilidades hará que nos sintamos mejor con nosotros mismos y seamos mas felices; aunque debemos que tener claro que hablar de ikigai no es hablar de felicidad, el ikigai podría ser parecido pero un poco más abstracto; es armonía entre lo que te gusta hacer, se te da bien hacer y lo que puedes aportar al mundo. Si además puedes hacer que tu trabajo sea tu ikigai entonces ya tienes muy buenos ingredientes para ser feliz; pero el ikigai no tiene que ir necesariamente unido al trabajo.

Mi reflexión sobre el ikigai

Creo que todos tenemos un ikagi desde que nacemos, por alguna razón que desconozco y aunque no nos demos cuenta, ese ikigai nos va a acompañar de la cuna a la tumba. Poder llegar a realizar nuestro ikigai no solo nos va a dar mas y mejor vida, sino que nos va a ayudar a dejar este mundo con mucha mas satisfacción. Cada vez tengo mas claro que las personas que tienen miedo de la muerte son personas que no han intentado hacer nada por sus sueños.

Desde pequeños nos educan para seguir determinados patrones que no son para lo que veníamos programados y con el tiempo olvidamos nuestros sueños, nuestra esencia. Algunos sí pudieron conservarla, otros conseguimos recuperarla con el tiempo (gracias), otros andan perdidos pero ya ven ese rayo de luz y otros quizás se queden dormidos para siempre.

Desde mi experiencia en los últimos 3 o 4 años, haciendo trabajo de introspección profundo y sin dejarme nada mas que guiar por mi intuición y mi corazón (recomiendo no escuchar a nadie), he conseguido llegar a un punto en el que me doy cuenta que lo que quiero hoy en día para mi, es justamente con lo que soñaba cuando era niña (de los 10 años para abajo). Y ahora que lo tengo localizado no hay quien me pare.

¿Y tú? ¿Cómo llevas tu ikigai? ¿Tienes uno? Si no lo tienes te animo a hacer un buen ejercicio de introspección, a veces quedarte solo un tiempo y sin hacer nada, el mero aburrimiento, consigue sacar tu esencia a flote.

Pon en marcha tu ikigai para darle Un canto a la Vida


 

16 comentarios en “Ikigai, la llave de la vida según la filosofía japonesa.

    • Genial, entonces lo tienes muy claro. Eso es importante. Un saludo y gracias por tu comentario. Ah, ten cuidado no te vayan a rayar el coche, ja, ja, ja.

  1. Hola.

    Me han gustado tus reflexiones y me he sentido muy identificado con lo que escribes.
    Es cierto que vivimos en un mundo que va a mil y que es difícil en contrar tu ikigai. Solo hay que pararse un poco y buscar tu significado de la vida como dice Viktor Frankl. (Me leí el libro y me impactó muchísimo).
    La lectura de estos temas, como lo que bien escribes aquí, son básicos para saber interpretar tus emociones e interpretar tu vida. Eso y conocer a gente que te inspire, también.
    Hace un tiempo conocí a una persona que me dio otra perspectiva de las cosas. Me inspiró y me hizo ver cosas que yo no veía. En pocas palabras, me cambió.
    Esa persona pasaba por un momento de cambio y la ayudé e indirectamente ella me ayudó a mi. Desde que la conocí veo las cosas con mas calma y eso me ayuda mucho. Gracias a ella veo que a lo mejor mi ikigai es ayudar a los demás e intentar hacer que los que están a mi alrededor tengan una vida mas plácida.
    Solo puedo darle las gracias por haberme hecho mejor persona y que hiciera ver lo que es importante realmente.
    Desearte a ti la mejor de las suertes con tu nuevo blog.

    • Me alegra que te sientas identificado con el artículo.
      Si, los temas de desarrollo personal deberían ser un básico de cabecera para todo el mundo, nos ayudan a mejorar como personas en todos los aspectos, pero como tú has dicho vivimos en un mundo que va a mil (un error) y la gente no se para ni a pensar en ellos.
      Rodearte de personas que te inspiran a ser mejor persona es una clave para vivir una vida mas plena y progresar personalmente, la gente no se cruza en tu camino por casualidad, quizás es algo que tú ya llevas en mente y comienzas a atraer a este tipo de personas porque estás mas pendiente de ellas. No creo que nadie cambie a nadie, seguramente tú ya eras así pero no habías despertado.
      Ayudar a los demás es una de las cosas mas gratificantes que hay, pero siempre debe saber amarse uno mismo primero, no lo olvides.
      Y gracias a ti por comentar. Saludos

  2. Mi ikigai siempre fueron mis hijos, siempre lo supe. Ahora, que por fin los tengo, son mi motor, mi sueño hecho realidad.
    Pero sé que, desde ya, debo trabajar esa introspección que mencionas para localizar un ikigai complementario para cuando mis peques remonten el vuelo para vivir sus propias vidas…

    Enhorabuena por el artículo!!

    • Hola, es muy bonito lo que dices. Los hijos siempre deben ser un motivo para luchar y por el que vivir, es parte de la naturaleza ese instinto; aún así te recomiendo que no centres tu ikigai en otras personas, ya sean hijos, pareja u otros familiares. Si haces un poco de introspección seguramente encuentres uno.

      Muchas gracias por comentar y espero que te sirva de ayuda. Buen día.

  3. Podríamos decir que el ikigai japones es lo que en occidente llamamo destino, si lo entendemos pensando que cada uno tiene el suyo. De hecho la cultura japonesa me encanta desde siempre, y sobre todo su filosofía de vida donde, al parecer, se da mucha importancia a la felicidad de cada persona. Lo suyo sería seguir más estas reglas para tener una vida mejor. El ikigai que tengo yo no se basa sólo en mi hijo, aunque sea la parte más importante en mi vida, sino en algo que yo sé hacer y que, sobre todo, me encanta hacer. Y por eso intento realizar esto sueño.

    • Efectivamente, yo también tengo un hijo y mi ikigai no se basa en él.

      De hecho no debemos basar nuestro ikigai en otra persona, eso es ponerle una responsabilidad a otra persona que no tiene porque cargar.

      Saludos y gracias por comentar.

  4. Hola Betty:

    Yo sigo en busca de mi Ikigai, pues soy multiapasionada y no logro elegir.

    Tengo claro eso sí que hay cuatro cosas que me hacen perder la noción del tiempo: bailar, leer, escribir cuentos y ayudar con mis conocimientos.

    Es un comienzo por lo menos.

    Abrazos,

    Maryory

    • Hola Maryo:

      Yo también ando con el problema de las multipasiones (nunca nos aburrimos, es lo bueno), pero ultimamente te puedo decir que mi ikigai es lo que estoy haciendo ahora. Los ikigai pueden cambiar, podría ser en nuestro caso. Si tienes varios mejor que mejor, pero como sé a lo que te refieres, trata de ponerlos en orden de prioridades.

      Un saludo y muchos besos.

  5. Hola Beatriz, me ha encantado conocer el concepto del ikigai, que no solo no conocía sino que no había escuchado en mi vida!

    Creo que es muy importante tener esun ikigai, o llámenos motivación que nos hace día a día entregarnos, disfrutar, reír, sacrificarnos, todo por ser mejores y en definitiva, felices que es a fin de cuentas lo que da significado a nuestra vida.

    Por cierto, también estoy tratando de aplicar eso de comer una cuarta parte de lo que cabe en mi estómago pero no hayo la forma jajaja.

    Un beso

    • ¡Hola!

      Sí, yo también intento comer así y cuesta mucho trabajo. Yo como mucho, los platos me los pongo hasta arriba. Ahora llevo casi un año practicando ayuno intermitente y la verdad me va genial, dejas al organismo que se recupere durante un tiempo.

      Te mando un saludo y que hagas un gran día. Gracias.

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